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ENCUENTRO NACIONAL DE GESTION CULTURAL 2015 Un apunte personal, 1era parte. 

Miércoles 14 de octubre, 14:30 Hrs. Tiempo de Sonora.- Les escribo desde el cielo, cerca del sol, arriba de un Embraer145. Para cuando ustedes lean esto yo estaré en Tlaquepaque, en la reunión que convocan las principales universidades con programas de gestión cultural en México. Les saludo desde el pasado, ahora en el presente, pensando en el futuro. Tengo unos problemas importantes que compartir antes de entrar en la charla: Porque este avión de Aeroméxico no trae WIFI? Apagué la luz de la sala de mi casa? Porque no doy una en mi vida amorosa? Por qué empecé a ir con la nutrióloga en el mes mas estresante de mi año laboral?… Y entonces llego aquí a una reunión nacional de gestión cultural donde lo que más encuentras son más preguntas. El señor del lado del pasillo en el avión duerme plácidamente. Yo escribo y muero de sed. Podré pedir dos vasitos de agua? Olvidé poner música en mi teléfono y este avión no trae WIFI por Dios. Afortunadamente tengo algo guardado en esta laptop …

En esto ver aquello: Octavio Paz y el arte, parte I. #TBT

“Planeada como parte central de las celebraciones por el centenario del natalicio de Octavio Paz, la exposición En esto ver aquello. Octavio Paz y el arte se propone recuperar e ilustrar los vínculos generosos y fecundos que el Premio Nobel de Literatura 1990 estableció con la creación artística de muy diversas épocas y latitudes. Vínculos que posibilitaron el encuentro de Occidente y Oriente en un cruce de caminos donde la analogía y el equilibrio de los opuestos sobresalen.”  Leer más en Museo de Bellas Artes Visité la exposición en octubre de 2014, comparto fotos.                                                                                                           

Sangrando, el hombre miró de frente.

Me aferro a Saramago como si fuese mi pedazo de tabla en medio del océano. En un naufragio.  “Érase una vez un hombre que vivía fuera de los muros de la ciudad. Si había cometido algún crimen, si pagaba culpas de antepasados, o si sólo por indiferencia o vergüenza se había retirado, eso es algo que no se sabe. Tal vez hubiera un poco de todo esto. Quizá hubiera un poco de todo, pues de lo feo y de lo hermoso, de la verdad y de la mentira, de lo que se confiesa y de lo que se esconde, construimos todos nuestra azarosa existencia. Vivía el hombre fuera de los muros de la ciudad, y de esa segregación, deliberada o impuesta, acabó por hacer un pequeño título de gloria. Pero no podía evitar (realmente, no lo podía) que en sus ojos flotara esa niebla melancólica que envuelve a todo desterrado. Intentó algunas veces entrar en la ciudad. Lo hizo, no por un deseo irreprimible, ni siquiera por cansancio de su situación, sino por mero instinto …