C´est la vie
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Un CV inspirador: back to basics.

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La otra tarde se acercó a mi oficina un joven quien, próximamente, iniciará sus estudios universitarios. Llegó conmigo a presentarme su CV. 
-“Quiero dar clases de arte”, me dijo. 
Yo estaba apurada, tecleando correos y ya casi era hora de salir. Estuve a punto de decirle que muchas gracias, que me dejara su carpeta y que yo le llamaba. 

Por protocolo, abrí el folder y cuando observé que la mayor parte de la hoja no traía evidencias si no más bien un apartado que decía: aspiraciones, algo que me llevo a tener una larga plática con él. 

Me doy cuenta en este momento mientras escribo que ni siquiera le ofrecí sentarse, ya que sólo venía por un minuto y yo lo iba a atender rápido, pero la charla se fue dando mientras la imagen puede visualizarse así: una mujer de 34 anos, sentada en su escritorio con el Outlook abierto, deseosa de la hora de salida y un joven, de pie frente a ella, con su mochila atrás y una hoja disfrazada de CV en mi escritorio, encima del caos y pendientes de oficina. 

De poco a poco, como cuando te tomas un té caliente, le explique amablemente los requisitos del perfil que se necesitaba para iniciar como instructor, y además el papeleo que el departamento de personal solicita para poder hacer alguna contratación. En especial, le expliqué la parte de la necesidad de su portafolio. 

“Es algo que muestra quien eres, lo que has hecho y lo bueno que eres en eso. Si tu objetivo es ser instructor de arte ocuparías dos cosas, mostrar que dominas la técnica y que tienes experiencia transfiriendo ese conocimiento. Además, ocupas recibos de hacienda.”

El joven me miraba y me decía: “si, pero es que yo quiero dar clases de arte” Y no se iba, como si lo que yo le estuviese diciendo fuera para otra persona. 

“Mira”, le dije, y saqué un CV de abajo de mi pila de papeles y le mostré: “éste es un ejemplo de cómo puedes hacerlo, necesitas señalar dónde estudiaste, dónde haz realizado proyectos o trabajos y además hay que anexar las evidencias.”

“Ser voluntario y asistente de otros maestros tambien cuentan en tu CV” y le señalé la lista donde venía la parte blanda del Curriculum que tenía en las manos. 

“Tú tienes una gran ventaja, sabes lo que quieres, yo te recomiendo que hagas un plan, que hagas un calendario de cuando y cómo quieres lograr las cosas, ponte metas, evalúa como vas a invertir tus recursos y tu tiempo, que camino vas a elegir, hacia que cosas dirigirás tus esfuerzos.”

Sonó mi teléfono y le pedí al chico que se sentara, no nos habíamos percatado ambos que todo este tiempo el había estado de pie. Atendí la llamada y al colgar saqué una capeta azul con calcomanías de mi viaje a Barcelona en el 2007 y con documentos medio acomodados divididos por años. 
Se la mostré. “Mira, esta es la mía. Yo te recomiendo que en una carpeta vayas guardando todas las evidencias de las cosas que haces y los cursos que tomas. Así es mas facil diseñar tu CV.” El joven le echó un ojo solo por encima. 
Hubo un momento donde para despedirse no sabía si dejarme o no su carpeta con su CV. Hubo un silencio. Yo le dije que me la dejara, y que cuando volviera en el futuro con su nuevo CV le integraríamos esa hoja. 

El joven se fué de mi oficina y yo me quedé viendo su hoja de CV y la carpeta que contiene el mío. 

Y entonces, saqué una hoja en blanco e intenté bocetar de nuevo mis metas… solo que dividí la hoja en dos partes, las metas que la Erika de 18 años se había puesto y las metas que vuelan por mi cabeza como difuminadas desde mis 34 años hacia mi próxima década. Mi mente alucina, pero mi mano escribía con demasiada precaución en la segunda parte de la hoja. 

De repente, me asaltó la duda… en verdad tenemos que hacer un plan y diseñar nuestra vida? de verdad un CV vale la pena para cronometrar todo? y en realidad, en realidad eso es lo que nos define? 

Recordé cuando yo tenía 18 años y yo también quería dar clases de arte. 

Sigo queriendo hacerlo. 

   

  

3 Comments

  1. Luis Mercado says

    No se ¿en verdad es cierto que se debe retacar tanto comprobante? yo nunca he tenido que dar evidencias de lo que hay en mi curriculum y ahoya me pregunto porque. Saludos Erika.

    • Saludos Luis. A veces hay varios filtros. En ocasiones, la firma del solicitante avala el primero. Después los procesos de otros departamentos pueden tener su propio sistema de verificación. Simple protocolo. En el caso de ciertas instituciones a veces incluso te sugieren un acomodo específico para efectos de sistema de puntuación.

      Titulé la entrada precisamente por el CV del joven, me recordó a mi misma, y reflexioné sobre la importancia de tener o no un plan en nuestra carrera profesional, la cual a veces es la misma que la personal. En fin, solo compartí esa anécdota que me pasó la semana pasada. Un abrazo. Nos vemos en Galería.

      • Luis Mercado says

        Un día de todos modos si me gustaría consultarte porque en efecto presiento que la he estado regando un poco. Cuando vi tu carpeta me di cuenta que nunca me he preocupado por compilar todas las evidencias, siempre me pareció que mi CV era… no se como decirlo ¿investigable? no se. Pero estoy de acuerdo que no debería ser así. O más bien, nunca me he puesto a pensar en eso y se que debería.

        Por ejemplo, debería hacer más claro y elocuente lo siguiente: http://www.luismercado.org/b.html

        Saludos Erika, nos vemos el 15.

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