Cultura
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Interpretación del patrimonio cultural: Recursos y estrategias para el turismo

Segundo coloquio cultural
“Turismo y patrimonio histórico-cultural
como impulsores del desarrollo económico”

Tema III Campos de acción y oportunidades

Semblanza:
La presente ponencia se basa en dos fuentes: textos académicos pertenecientes al módulo de especialidad en patrimonio, del programa de gestión cultural, elaborados por Jordi Tresserras y Cristina Yáñez, los cuales plantean la necesidad de presentar ofertas basadas en el interés humano y en la conexión con la realidad local; y en la Carta “Ename” del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) la cual trata sobre los principios universales de la ética profesional, la autenticidad, la integridad intelectual y la responsabilidad social, así como sobre el respeto y la sensibilización hacia el significado de lo local y su valor cultural, singular e irrepetible.

La ponencia trata sobre los siguientes puntos:
1. Principios básicos para la interpretación del patrimonio
2. Nuevas dinámicas de consumo del turismo cultural

Objetivo:
Reflexionar sobra la importancia de la interpretación del patrimonio cultural por parte de los profesionales de la cultura y turismo, la cual impacta en dos líneas clave de la actividad:

a) La conservación de los valores patrimoniales
b) La experiencia del usuario sobre una lectura que le permita ver, explorar, situar, observar, analizar, comprender, sentir y revivir el patrimonio.

Introducción
La interpretación, como marco teórico, nació casi hace 40 años en el contexto de los parques naturales estadounidenses, y se ha desarrollado principalmente en los
países anglosajones. Freeman Tilden sentó las bases de este concepto a partir de criterios fundamentales publicados en 1957 para su obra “Interpreting our heritage”.

La primera definición académica del concepto de interpretación por Tilden dice: “actividad educativa que pretende revelar significados e interrelaciones a través del uso de objetos originales, por un contacto directo con el recurso o por medios ilustrativos, no limitándose a dar una mera información de los hechos”.

Avanzando en concebir un concepto más amplio del tema, Jacobi, otro experto del tema: plantea tres elementos que juegan un papel fundamental en la interpretación: “traducir, jugar y descifrar.”

Tresserras y Yáñez, proponen la siguiente definición y la cuál será la base de nuestro texto: “método de trabajo que nos facilita la presentación y el uso social del patrimonio y sirve para ofrecer lecturas y opciones para un uso activo del mismo utilizando toda clase de recursos de presentación y animación. La interpretación parte de unos testimonios culturales y/o naturales, ya sean materiales o inmateriales, que se han desarrollado en un lugar concreto, e intenta conseguir la dinamización del patrimonio en su contexto original. Por ello, siempre se persigue la recuperación in situ y la mayor contextualización posible de los recursos patrimoniales, y se rechaza la idea del objeto como valor en sí mismo, al margen de su función y su entorno. La interpretación es, en definitiva, un acto de comunicación.

Tilden señala seis principios básicos: primero, la interpretación debe explicar cuestiones relacionadas con la personalidad y la experiencia del visitante; segundo: la interpretación es una revelación basada en la información, pero esta última no significa interpretación; tercero: dentro de la interpretación tiene cabida cualquier forma de arte, ya que todas las artes permiten a la interpretación explicar el objeto a mostrar; cuarto: el principal objetivo de la interpretación no es la formación, sino la provocación; quinto: la interpretación debe tener la capacidad de mostrar «un todo» y no tan sólo una parte, y debe intentar dirigirse y llegar al individuo también como «un todo» y no sólo como una faceta; y sexto: la interpretación dirigida a los niños debe basarse en una aproximación distinta y no en una simplificación de la presentación a los adultos.

Principios básicos para la interpretación del patrimonio
a) Comprensión y difusión
La interpretación debe tratar de estimular a los visitantes a reflexionar sobre sus propias percepciones del pasado y sus relaciones con el lugar. Una interpretación eficaz debe evocar emociones y hechos e inspirar su análisis introspectivo.

b) Evidencia
La documentación relativa a todos los elementos integrantes de un programa de interpretación debe reunirse y ponerse a disposición de los visitantes e investigadores. Dicha documentación consistirá en informes de contenido analítico y crítico, adecuados a las reglas y recursos locales, en los que se identificarán los fundamentos materiales e históricos de cada elemento empleado en el trabajo de interpretación.

c) Contexto y ubicación
La interpretación debe aludir a su más amplio contexto y marco socio cultural, histórico y natural. El objetivo es explorar el significado de un lugar histórico a través de las múltiples facetas de carácter histórico, social político, espiritual y artístico en las que se enmarca.

d) Autenticidad
La interpretación deberá hacer siempre evidente para el visitante cuáles son los materiales originales auténticos que perduran, e identificar claramente las recreaciones o reintegraciones posteriores de elementos desaparecidos. Los elementos propios de la infraestructura interpretativa que se superpongan a la fábrica original, no causarán daño a ésta podrán distinguirse fácilmente.
Si un programa de interpretación implicase la introducción de nuevos materiales, o cambios que afecten al marco físico en el que se asienta un lugar con valor patrimonial, dichas alteraciones deberán ser reversibles, pudiendo retirarse sin dejar huellas permanentes, para que la evidencia de la autenticidad de los materiales pueda ser reinterpretada en el futuro, de acuerdo con los cambios que puedan aportar los conocimientos y pruebas ulteriores.

e) Desarrollo equilibrado
La implantación y desarrollo de programas de interpretación debe ser parte integrante del plan global de gestión de un lugar con patrimonio cultural. Deberá considerarse en profundidad el impacto potencial de la afluencia de visitantes sobre su significado cultural, características físicas, integridad y entorno natural, así como el bienestar socioeconómico y cultural de la comunidad local.
En el proceso de planeamiento relativo a un lugar, deberán discutirse, desde la fase inicial, planes alternativos al programa de interpretación que permitan evaluar su viabilidad técnica y económica.

f) Participación
Deberán respetarse los derechos e intereses de la comunidad implicada, tanto en el ámbito local como regional, así como los de los propietarios, y los de aquellas comunidades a las que pudiera incumbir el ejercicio de derechos o responsabilidades de carácter consuetudinario sobre el lugar.
Las actividades de interpretación deben proporcionar beneficios económicos, sociales y culturales que favorezcan de forma equitativa a la comunidad local en todos sus ámbitos, a través de la educación, la formación profesional y el ofrecimiento de oportunidades para de desarrollo económico. Todo programa de interpretación deberá considerarse como un recurso pedagógico y en su diseño se tendrá en cuenta su posible integración en el programa de estudios de las escuelas locales y en los de especiales actividades y eventos, así como la posibilidad de captar voluntarios para participar en programas y campañas de temporada. La comunidad local deberá estar informada sobre las mejoras y novedades que se produzcan en la interpretación del patrimonio cultural de la localidad.

g) Investigación, educación y formación
Es necesario disponer de programas de evaluación y seguimiento continuos para apreciar la reacción de los visitantes ante los programas de interpretación, así como para valorar el impacto material de su infraestructura y las repercusiones que esta actividad genera, tanto en el entramado histórico de cada lugar como en sus habitantes. La formación de profesionales calificados en las diversas especialidades vinculadas con la interpretación del patrimonio, tales como restauración, diseño de contenidos, gestión, tecnología, guías de lugares históricos, y educación, constituye un objetivo esencial

Nuevas dinámicas de consumo del turismo cultural
Para reflexionar sobre los recursos y estrategias que ofrece la interpretación del patrimonio como método, (el cuál podremos ver en otro documento) es necesario revisar las ponencias de las mesas de trabajo anteriores, en dónde se plantean tanto los conceptos y términos como argumentos necesarios para partir a acciones interesantes del tema. La aportación de esta ponencia, se refiere a la búsqueda de respuestas adecuadas e imaginativas a las nuevas demandas que plantean los usuarios, cada vez más motivados por descubrir territorios y culturas. Se trata de reflexionar sobre convertir el patrimonio, entendido de manera integral, en un producto turístico basado en la propia conservación y en la correcta explotación de los recursos.

Desde mi breve experiencia en el campo, destacaría la necesidad que existe de que cada uno de nosotros nos transformemos en intérpretes del patrimonio, a través de las herramientas que tenemos a nuestro alcance, en base a las capacidades y habilidades que nos hace únicos a cada quién y que son la base de la participación de una comunidad en la actividad turística de la difusión del patrimonio. Por supuesto que existe un primer paso de investigación, de inventario, de organización, y para ello es necesario dar pasos cuidadosos y lentos, pero mientras eso sucede, cada uno de nosotros podemos avanzar convirtiéndonos en canales de comunicación del patrimonio de manera sencilla, en las cosas que estén a nuestro alcance, las que podamos comprobar, las que podamos defender como reales, se pueden rescatar de nuestras tradiciones y rutinas diarias, esas que dan pie a lo extraordinario y asentar un especie de inventario humano de información.

Tenemos, cada uno de nosotros un lazo con distintas brechas generacionales el cuál nos convierte en laboratorios vivos sobre estudios de nuevas prácticas y elecciones, nosotros podemos, a través de un esfuerzo de observación y análisis, establecer las tendencias, atenderlas, buscar los contrastes de nuestra grupo establecido en el norte del país frente a otras influencias de la industria, los tiempos, las geografías, las culturas.
Es necesario preservar el patrimonio para generaciones futuras, fomentando la integración y la participación de la población local mediante la creación de vínculos de identidad. En muchos casos el turismo cultural entra en contradicción con el patrimonio inmaterial de los pueblos. Un exceso de visitantes y una incorrecta transmisión de los valores patrimoniales materiales e inmateriales puede conllevar a la desaparición del patrimonio.

De igual manera, algo que es sumamente urgente es ampliar la noción de empleo patrimonial, el cual es objeto de un consumo intermedio. De las actividades patrimoniales penden una serie de actividades económicas y de servicios. Si
se garantiza su correcta explotación y su calidad, puede llegar a ser generador de empleo, incluso fuera del propio sector patrimonial.

Conclusión

Muy personalmente, invitaría a revisar las grandes oportunidades que existen en los espacios vírgenes dentro de los medios de comunicación para lograr difusión e interpretación del patrimonio, lo que implica una producción personal de contenido, ya que en estos tiempos, todos poseemos un canal propio de televisión, de radio, de prensa. Todos comunicamos. Lo interesante es el cómo y qué tan atinadamente.

Los campos de acción frente a las actividades didácticas también ya las han mencionado, así como las de ocio y las especializadas en la recreación del usuario, en estos tiempos, todos poseemos el derecho de ser anfitriones, de ser guías de nuestro patrimonio, de ser protectores del mismo.

La interpretación del patrimonio es definitivamente algo que me apasiona y considero prioritaria su profesionalización, ya que una mala interpretación incide en la conservación, en la puesta de valor del patrimonio me atrevería a decir, y tal como se extinguen las lenguas, también se extinguen los datos y la esencia si no queda un registro, si no hay nadie que sepa lo que realmente debe saber.

Terminamos este documento con un fragmento tomado de la Carta Internacional sobre Turismo Cultural, adoptado en 1999 por la Asamble General ICOMOS sobre La gestión del Turismo en sitios con Patrimonio significativo:

“El concepto de patrimonio cultural es amplio e incluye sus entornos tanto naturales como culturales: abarca los paisajes, los sitios históricos, los emplazamientos y entornos construidos, así como la biodiversidad, los grupos de objetos diversos, las tradiciones pasadas y presentes, y los conocimientos y experiencias vitales; registra y expresa largos procesos de evolución histórica, constituyendo la esencia de muy diversas identidades nacionales, regionales, locales e indígenas, y es parte integrante de la vida moderna; es un punto de referencia dinámico y un instrumento positivo de crecimiento e intercambio. La memoria colectiva y el peculiar patrimonio cultural de cada comunidad o localidad es insustituible y una importante base para el desarrollo, no sólo actual sino futuro.”

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por

Gestora Cultural, bloguera. Periodista de clóset. Mami de Erik.

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