Mes: octubre 2006

Los pies dentro del mediterráneo….

España… Es como despertar de un sueño. Uno hermoso. Cálido. impresionante. Increíble. España me dió miedo, me sorprendió, exprimió hasta la última gota de mi energía, y dejó un sabor extraño, como cuando pruebas el caldo de la abuela y detona las memorias de tu niñez. España significó el cobijo de toda la gente que me quiere. El viaje solo pudo ser posible porque estuvieron ellos. Porque dios guió la logística de la travesía desde arriba y lo convirtió en un cuento de hadas. Recuerdo la tarde entre las paredes de las catedrales, el color de las piedras. Lo bello que es el cielo de Barcelona, y el silencio que se siente en los jardines de Montjuic. Dormir 5 horas diarias, levantarse contra la fuerza de la gravedad y el cansancio para ir a clases, tomar el tranvía y luego dos metros, caminar muchísimo y llegar a saturarse de cultura. Comer sin limones verdes y añorar la tortilla. Cargar miles de folletos mientras tomas fotos con una mano y cargas la video en la otra, tratando de …